Tirgoviste, la corte de Drácula

Llegamos a Tirgoviste a primera hora de la tarde. El sol dora las tumbas de la colina y la piedra rojiza de las ruinas. El espíritu de Drácula sobrevuela la torre Chindia, y en su interior, su retrato solemne y severo parece traspasarnos con sus ojos ciegos.    A estas alturas de la película  todo…